CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

miércoles, 31 de enero de 2018

DESFILADERO DEL OCA - PRESA DE ALBA

A unos 35 kms al este de la ciudad de Burgos, encontramos la pequeña y estirada población de Villafranca Montes de Oca y en sus alrededores podemos disfrutar de un suculento menú formado por un pequeño desfiladero y un precioso embalse, rodeado por bosques de robles y hayas que tamizan el interesante enclave medioambiental de los Montes de Oca. Es 29 de enero de 2018. Pincha en "play" y comenzamos la aventura.
Desde la Iglesia de Santiago el Mayor de Villafranca Montes de Oca, repasamos el itinerarioDESFILADERO DEL OCA - PRESA DE ALBA  y comenzamos a caminar.
La excitación de nuestros primeros pasos nos dirigen al sur de la localidad, casi de la mano del río Oca, y entre pequeñas tierras de labor
se incorpora un excelente paisaje con motivos de las últimas nieves caídas y la frialdad de la helada de la noche pasada. 
La Ermita de Nuestra Señora de Oca se encuentra en una bonita área recreativa utilizada en fiestas y romerías y es la puerta de entrada 
al corto e interesante Desfiladero del río Oca,
un sendero tallado en plena roca que permite recorrerlo agradable y cómodamente.
La suave musicalidad del río Oca se dispersa y se desvanece 
entre sus retorcidas y afiladas paredes
y sus rizados riscos y oquedades de piedra caliza.
Por un estrecho puente cambiamos de margen y sus grandes paredones 
nos conducen hasta la gigantesca pared de la Presa de Alba, que al primer vistazo no parece tener solución de continuidad.
Junto a la base del muro, subimos por una larga e infinita escalera metálica que acelera nuestros corazones y nos hace resoplar
alcanzando el claro, luminoso y brillante Embalse de Alba
donde la panorámica que se contempla estuviera y se alojase dentro de un sueño.
Los colores de la carretera de acceso al embalse nos trasladan 
hasta las ruinas de los antigüos Corrales de Peñalta,
donde tomamos un camino que baja para cruzar el Arroyo Palacios y nos devolverá a la orilla del pantano.
Entre una variada vegetación
caminamos tranquilos y sosegados por una confortable pista
admirando todo lo que tenemos a nuestro alrededor,
disfrutando de un auténtico panorama
y bajo una hermosa cúpula azul del cielo.
Cruzamos el Campo de las Rebolizas
por una fresca y verde pradería
para introducirnos y sumergirnos
sobre la nostalgia y melancolía de las ruinas del despoblado de Alba. Entre la soledad y la añoranza, encontramos un antigüo lavadero
con la curiosa inscripción de "Prohibido lavar los hombres" firmado por Jesús Solorzano en el pueblo de Alba el 6 de septiembre de 1931.
Abandonamos la grave belleza de Alba devorada por la maleza y el musgo, continuando el camino por escarchadas laderas, 
mientras ascendemos, con mucho cuidado y precaución, por una senda nevada
que nos introduce en el interior del precioso y reconfortable Hayedo de Alba.
Adornando su majestuosidad, vamos encontrando hermosos ejemplares de hayas
que constituyen un pequeño universo que cobija una gran riqueza vegetal,
mullendo el suelo con su suave hojarasca 
y saboreando su mágico y espléndido cromatismo.
La ruta continua traspasando pequeñas colladas
para descolgarnos y descender
hasta dar con el canturreo y las primeras aguas del río Oca en su cabecera.
Vadeamos su estrecho cauce con la ayuda de un tronco
para ascender y trepar por una empinada rampa
situada en la cola del embalse,
hasta los prados del Alto de la Mata de Arroz Quemado.
En este tramo, la nieve se convierte en nuestra inseparable compañera,
donde el precioso sol de invierno ilumina y embellece estos hermosos parajes
y nos orienta y esclarece para atravesar el Arroyo de Arroz Quemado
 en pleno corazón de los Montes de Oca.
Otro fuerte desnivel y elevada pendiente
para alcanzar las magníficas praderías de El Trajón y Valliciruelas,
formando un elegante y escultural balcón sobre las cumbres de la Sierra de la Demanda.
Un solitario y tímido acebo nos indica el camino a seguir
para buscar en los alrededores la Laguna Valliciruelas,
rastreando y explorando el terreno sin conseguir éxito alguno.
Reanudamos la marcha y el paso de nuestra ruta
hasta el siguiente cruce que nos dirige 
a un espectacular mirador del pueblo de Villafranca Montes de Oca y las Sierras de Pancorbo y de los Montes Obarenes.
Antes subimos hasta el Castro Prerromano de Somoro
sobre los altos y el dentado crestal que dominan la sensacional y grandiosa vista sobre el embalse
y tratar de encontrar esa poética y esa lírica 
que destila y evapora el maravilloso entorno que nos envuelve.
Retrocedemos hasta el cruce antes mencionado
para tomar el desvío que nos penetra y sumerge por un pequeño hayedo.
El tránsito por estos bosques
te aleja del estrés y propone un delicado silencio
escuchando únicamente el soplo del viento
y la relajada tertulia durante el viaje.
La Fuente de San Indalecio es un maravilloso lugar para el descanso y el relajamiento
en la que sus nítidas y frías aguas 
se encuentran con las del río Oca,
cerca del pequeño pontón
que comunica con la ermita de Nuestra Señora de Oca.
Solamente nos queda regresar hasta los bellos tapiales
y la atractiva arquitectura popular de Villafranca,
terminando esta bonita aventura frente a la Iglesia de Santiago Apóstol.
Finalizamos un emocionante viaje complacidos de encontrar una sugerente calma y donde no hay rincón en estas tierras burgalesas que no encierre algo entretenido. Casi seguro que el caminante lo descubrirá.
Saludos de COMANDO SENDERISTA. Hasta un próximo viaje. 
ÁLBUM DE FOTOS: DESFILADERO DEL OCA - PRESA DE ALBA